¿Qué pasaría si Dios…

admin Julio 15th, 2008

… no pudiera tomarse el tiempo para bendecirnos porque no pudimos tomarnos el tiempo para darle las gracias a él ayer?

… decidiera dejar de guiarnos mañana porque no lo seguimos hoy?

… no nos permitiese nunca más ver una flor abierta porque nos quejamos cuando él envió la lluvia?

… nos quitara la Biblia mañana porque no pudimos leerla hoy?

… nos quitara el mensaje porque fallamos en escuchar al mensajero?

… cerrara la puerta de la iglesia porque no abrimos la puerta de nuestro corazón?

… dejara de amarnos y cuidarnos porque fallamos en amar y cuidar a otros?

… no nos escuchase hoy porque no lo escuchamos a él ayer?

… contestara nuestra oraciones de la misma manera con que le respondimos a su servicio?

… supliera nuestras necesidades de la misma manera que le entregamos nuestras vidas?

Autor Anónimo.

Día del Amigo

admin Junio 24th, 2008

Un amigo está, primero que nada, con vos en lo bueno y lo malo. No se esconde de vos cuando estás triste o te has metido en problemas. Él, sobre todo, está a tu lado en las dificultades y te ofrece su ayuda, sea poca o mucha.

Un amigo te aconseja, te corrige. No es un amigo el que te deja hacer lo que quieras por que “yo te quiero así”, sino quien se preocupa si desvías tu camino a lo malo, a lo que no te conviene.

Un amigo te escucha, pero no te juzga. Te exhorta, te alienta, te anima, te oye atentamente. Un amigo te ministra, te abraza, te consuela, llora contigo. Comprende tu situación e intenta ayudarte.

Un amigo no busca interés en ti. No está contigo por tu computadora, por tu auto o por…. tu hermana o hermano. Él no está contigo a causa de tu posición socioeconómica, sino por que te ama, porque te quiere por lo que eres y por lo que significas para él .

Un amigo es trasparente, es sincero, es abierto, nada te oculta, sino que confía en ti, sabe que eres fiel, que no abrirás tu boca, que sabeé guardar el secreto, que respetas su situación, circunstancia o problema.

Un amigo no te miente, no te engaña, te dice las cosas como son, no anda con vueltas pues confía en ti, sabe que lo comprenderás, que no te enojarás.

Un amigo no se avergüenza de ti. Te presenta su familia, a sus amigos. Un amigo te respeta, reconoce tus talentos y te ayuda en tus defectos.

Un amigo te dedica tiempo, anhela tu compañía, tu llamada. Se acuerda de vos y quiere compartir contigo lo que tiene.

Si consideras que esa persona a la cual por tanto tiempo has llamado “mi amigo” cumple estas pautas, da gracias a Dios, ya que ha puesto a tu lado una persona que te ama. Cultiva y cuida esta amistad. Procura serle fiel.

Perdona sus errores, sus defectos y no dejes que algo dañe vuestra relación.

Sencillez

admin Junio 2nd, 2008

Hoy me detuve a pensar en mi abuelo materno. Gracias a Dios todavía disfruto del hecho de tenerlo con vida, pero al mismo tiempo soy consciente de que sus días en esta Tierra se están acortando. Y como si él se diera cuenta de esto (se da cuenta…), empeña sus energías en pasar la mayor cantidad de horas despierto, celebrar cada encuentro familiar y trabajar en lo que ha sido su oficio durante largas décadas: la albañilería.

Cuando indagué por el motivo que lo lleva a seguir trabajando (¡a los 78 años de edad!), me respondió: - “No es por el dinero… ¡Si no trabajo, me muero! No puedo quedarme en casa sin hacer nada”.

Construyó su vivienda. Formó un hogar. Está a punto de celebrar el 54º aniversario de su matrimonio… ¡Y cada mañana se levanta más temprano que yo para salir a trabajar! No habla mucho, y jamás lo he escuchado “sermonear” acerca de “lo que debería hacerse”. Pero su persona constituye una definición clara y precisa del significado de la palabra “realización”.

Podría decirse que mi abuelo es una persona sencilla. Y humilde. Cualidades difíciles de hallar en una época en la que se privilegia la imagen por sobre el contenido.

Es que así vivimos. ¿O acaso estoy equivocado? Corremos hacia el trabajo, luchamos por escalar posiciones, invertimos tiempo y dinero para obtener títulos que nos permitan ir cada vez más lejos, deterioramos nuestra salud para “mejorar” nuestra apariencia, ponemos en segundo lugar el tiempo compartido con nuestros seres queridos para proveerles el “bienestar” que nuestros padres no nos pudieron dar (¡paradójico!), etc, etc, etc.

Pero dígame: ¿hace cuánto no visita a sus familiares, esos que no ve regularmente? ¿Cuál fue el último libro que leyó por el simple placer de la lectura? ¿Se realizó recientemente un chequeo médico? ¿En qué momento de esta semana detuvo su trajinar diario y pensó en cómo vivirá los próximos años?

Jesucristo dijo: “No vivan preocupados pensando qué van a comer, qué van a beber o qué ropa se van a poner. ¿Acaso la vida consiste sólo en comer? ¿Acaso el cuerpo sirve para que lo vistan? ¿Creen ustedes que por preocuparse vivirán un día más? Aprendan de las flores que están en el campo. Ellas no trabajan para hacerse sus vestidos. Si Dios hace tan hermosas a las flores, que viven tan poco tiempo, ¿acaso no hará más por ustedes? ¡Veo que todavía no han aprendido a confiar en Dios!” (San Mateo 6).

En medio de una sociedad que nos impulsa hacia el éxito, interpretando por ello la prosperidad económica, el bienestar físico y el placer continuo, hago un llamado urgente a la vida sencilla y humilde. Este tipo de vida consiste en nada más ni nada menos que dejar de “existir” para comenzar realmente a vivir. ¡Piénselo!

¡Buen Fin de Semana!

Bordados de la vida

admin Mayo 8th, 2008

Cuando yo era niño, mi madre trabajaba mucho cosiendo. Yo me sentaba en el suelo, miraba y preguntaba qué es lo que estaba haciendo. Ella me contestaba que estaba bordando.
Todos los días yo hacía la misma pregunta y ella me contestaba lo mismo. Observaba su trabajo de una posición abajo de donde ella se encontraba sentada, y repetía: “Mamá, que es lo que estás haciendo?”
Le decía que, desde donde yo la miraba, lo que estaba haciendo me parecía muy extraño y confuso. Era un amontonado de nudos y hilos de diferentes colores, largos, cortos, unos gruesos y otros finos… Yo no entendía nada.
Ella sonreía, miraba hacia mí y de manera amable me decía: “Hijo, sal un poco a jugar, y en cuanto termine mi trabajo yo te llamaré y te cogeré en mis brazos y dejaré que veas el trabajo desde mí posición.
Pero yo seguía preguntándome desde abajo donde estaba: ¿Por qué ella usaba algunos hilos de colores oscuros y otros claros? ¿Por qué me parecían tan desordenados y enmarañados? ¿Por qué estaban tan llenos de nudos y puntos? ¿Por qué había tantos nudos y hilos enredados entre si? ¿Por qué no tenían aún una forma definida? ¿Por qué tardaba tanto para hacerlo?
Un día, cuando yo estaba afuera jugando, ella me llamó. “Hijo, ven aquí, que te tome en mis brazos”.
Me tomó y me sorprendí al ver el bordado. “¡No me lo podía creer! ¡Desde abajo me parecía tan confuso! Pero, desde arriba, he podido ver un paisaje maravilloso.”
Entonces ella me dijo:
- “Hijo, desde abajo mi bordado te parecía confuso y desordenado porque tu no veías que en la parte de arriba había un bello diseño…
…Pero, ahora, mirando el bordado desde mí posición, tu ya puedes ver qué es lo que yo he estado haciendo”.
Muchas veces, a lo largo de los años, he mirado hacia al cielo y he dicho:
“Padre, ¿qué es lo que estás haciendo?”
El parece responder:
“Estoy bordando tú vida, hijo”.
Y yo sigo preguntando: “Pero lo veo todo tan confuso… Padre, todo está desordenado. Hay muchos nudos, situaciones difíciles que no terminan y cosas buenas que pasan rápido. Los hilos son tan oscuros…
¿Por qué no son más brillantes?”
El Padre parece decir: “Hijo mío, ocúpate de tú trabajo, relájate… confía en mí. Yo haré mí trabajo. Un día, te llevaré a ti en mis brazos, y entonces irás a ver el plan de tu vida desde mí posición”.
A veces no entendemos qué está ocurriendo en nuestras vidas. Las cosas son confusas, no encajan y parece que nada nos sale bien.
Es que estamos mirando el reverso de la vida.
Del otro lado, Dios está bordando …
¡Qué Dios haga de tu vida un “bordado” precioso!

Ser fuerte

admin Mayo 3rd, 2008

Ser fuerte es resistir los golpes de la vida con valentía y enderezar la espalda cuando las cargas crecen.
Ser fuerte es avanzar contra corriente, resistir todas las adversidades y levantarse con más ánimo, después de caer.
Ser fuerte es permanecer de pie cuando los demás caen, sonreír mientras otros lloran, trabajar cuando los demás haraganean y estudiar mientras otros se divierten.
Ser fuerte es sostener la palabra empeñada, a pesar de las consecuencias; es defender las propias ideas a costa de la reputación y soportar las calumnias a causa del bien.
Ser fuerte es creer aunque haya motivos de duda, soñar a pesar de la amarga realidad, ayudar sin que medie interés, perdonar con sinceridad y darle gracias a Dios por el sufrimiento.

Autor César Guzman